Powered By Blogger

jueves, 26 de septiembre de 2024

La Tibieza Espiritual y la Política de Villanos vs Heroes

 En Apocalipsis 3:15-16, se menciona lo siguiente: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de Mi boca". Esta advertencia sobre la tibieza espiritual refleja una postura de mediocridad y complacencia superficial que, en última instancia, es rechazada, un estado en el que las personas no son capaces de reconocer su propia falta de compromiso.

Este concepto de tibieza espiritual se puede extrapolar a diversos contextos, incluyendo la política y la cultura popular. En la vida,  son apreciados solo los extremos: héroes o villanos. Los que quedan en el medio son muchas veces ignorados o rechazados, por ser un cero a la izquierda, un simplon, un loco, un don nadie.


Un ejemplo de este fenómeno se puede ver en la figura del Joker, tanto en el póker como en la cultura cinematográfica. En el póker, el Joker es una carta sin rango ni palo, cuyo valor radica en su capacidad para sustituir a cualquier otra carta. En la película protagonizada por Joaquin Phoenix, el Joker representa la transformación de un "don nadie" de un "0" a la izquierda a ser un "10" a la izquierda, en un villano, una figura que, ante los ojos del sistema y la policía, es un criminal, pero que a los ojos de los oprimidos, es un héroe.

Esta dualidad recuerda a las palabras del emperador Maximiliano de Habsburgo, quien afirmó: "En la historia no hay héroes ni villanos". Para él, la historia es contada desde perspectivas subjetivas, y los "héroes" no son más que constructos que sirven al patriotismo. Esto se comprueba al analizar objetivamente la historia y darnos cuenta que Benito Juarez no fue tan heroe como la historia oficial nos lo ha hecho creer, al contrario fue maestro de Porfirio Diaz al mantenerse como presidente de Mexico 14 años.


El Joker pues, en su evolución, se convierte en un líder de los marginados, mientras que la clase alta y los políticos de Ciudad Gotica lo ven como una amenaza. 

Esta lucha entre el "10 héroe a la derecha" y el "10 villano a la izquierda" se refleja en la política actual de México. La derecha conservadora, que ha dominado el escenario político por décadas, ha intentado villanizar a figuras de izquierda como Andrés Manuel López Obrador o Gerardo Fernández Noroña, personajes a los que antes se consideraba simples, locos o "0"s que con el apoyo de las masas y de la misma derecha Mexicana que les ha regalado publicidad y campañas gratis que pretendian ser negativas pero que han sabido capitalizar a su favor, se han convertido en 10 a la izquierda. NOTA: en numerologia el 10 significa una persona con conciencia de si misma, de su poder e influencia. 



Esta analogia sirve pues, para darnos cuenta de que el discurso de la derecha ha fallado en conectar con la población. Al descalificar las propuestas de la izquierda sin ofrecer soluciones claras o alternativas viables, han caído en una postura tibia, que no logra ni inspirar ni liderar. 

El electorado, cansado de este discurso carente de profundidad, ve en la izquierda una alternativa audaz, aunque polémica. En lugar de enfrentar a un "villano" con visión clara, la oposición se ha convertido en un grupo de voces que ni son frías ni calientes, sino tibias y por ende, irrelevantes.


sábado, 7 de septiembre de 2024

Argumentos de Oclocracia de la Derecha vs. Argumentos del Sentido Comun de la Izquierda

 A principios de los siglos XVIII y XIX, floreció en Escocia una corriente filosófica centrada en la interacción humana, conocida como la escuela del Sentido Común. Thomas Reid, profesor de Filosofía en la Universidad de Glasgow, se erigió como la figura principal de este movimiento. Reid y sus contemporáneos desarrollaron una filosofía que contrastaba con los enfoques idealistas de pensadores como John Locke y David Hume. Estos últimos sostenían que “la mente humana está fundamentalmente moldeada por las impresiones y percepciones, sin características independientes de estos fenómenos.” Reid, en cambio, argumentaba que “los seres humanos poseen un conjunto de principios innatos y divinamente creados que sirven como punto de partida para la actividad intelectual.”



Según Reid, “los humanos son actores afirmativos en su propio destino, y no simplemente reaccionan a los fenómenos externos.” Este enfoque filosófico, que emergió en un contexto de desarrollo, unificación, crecimiento económico y conflicto religioso en Escocia, capturó el interés de los fundadores de Estados Unidos, que enfrentaban problemáticas similares a comienzos del siglo XVIII.

 Muchos de los principios de la escuela del Sentido Común influenciaron la jurisprudencia estadounidense, especialmente en lo relativo al papel del jurado en los juicios penales y las presunciones legales sobre la admisibilidad de pruebas relacionadas con el carácter del acusado.
En términos simples, las leyes de los Estados Unidos asumen que los miembros del jurado están capacitados para aplicar su sentido común y evaluar lo que ocurrió y cuál era la intención del acusado, basándose en los testimonios y pruebas presentadas durante el juicio.

Thomas Reid también destacaba la importancia del juicio en la formación del pensamiento humano. Para Reid, el juicio es el proceso mediante el cual se aprueban o rechazan aspectos de una idea. Por ejemplo, Reid sostenía que, para concebir una idea (X), una persona primero debe definir qué es (X) y luego distinguirla de todas las demás ideas que no son (X). Este proceso activo permite que los humanos formulen juicios basados en su conocimiento y experiencias.

En el contexto mexicano actual, quienes subestiman al pueblo (la derecha) ignoran esta capacidad inherente al ser humano para discernir. El pueblo mexicano ha llegado a comprender qué representa la "X" en su realidad: la demagogia de la derecha radical. Y ahora puede distinguir la demagogia narcisista y derechista de todo lo demas que no es demagogia. 

La revolución de pensamientos que siempre propuso AMLO es precisamente esto: que el pueblo identifique y rechace la manipulación política en favor de una verdadera democracia. Sin embargo, la derecha radical busca reducir esta búsqueda legítima de democracia a una simple oclocracia, argumentando que al pueblo Mexicano le falta el sentido común, una noción inherente al ser humano y con mas razon inherente a un pueblo con tantas raices culturales como el Mexicano. 

Este prejuicio se ha reflejado claramente desde el 2008, cuando en México se aprobaron reformas para implementar un sistema penal acusatorio adversarial que excluyo la participación de jurados populares en los juicios penales.

Aquellos que ridiculizan la famosa frase del presidente saliente, “El pueblo no es tonto, tonto es quien piensa que el pueblo es tonto,” y cuestionan su fundamento, harían bien en analizar la filosofía de Reid. También convendría reflexionar sobre la oposición e hipocresia del embajador de EE.UU. a la reforma judicial mexicana, considerando por supuesto que en su país los jueces son elegidos por voto popular en algunos estados, y los jurados populares aún determinan la culpabilidad o inocencia en casos penales.




miércoles, 4 de septiembre de 2024

Fin del Absolutismo Judicial

 "El Estado soy yo" es una frase atribuida a Luis XIV, conocido como el Rey Sol, que simboliza la visión absolutista del poder en Francia. Durante su reinado de 72 años, Luis XIV consolidó la monarquía absoluta, donde el poder se concentraba exclusivamente en manos del monarca. En contraste, Luis XVI, quien gobernó entre 1774 y 1792, es recordado principalmente por su ejecución durante la Revolución Francesa.



Esta visión absolutista, donde el poder se reserva para unos pocos, encuentra eco en el poder judicial de México, un sistema conocido por su nepotismo. Las oportunidades para ingresar a este ámbito, ya sea a través de servicio social, prácticas, o puestos de trabajo, son extremadamente limitadas. Los recién egresados o estudiantes, a menudo, solo aspiran a ser utilizados como mano de obra gratuita en convenios con universidades, y luego son desechados al término de su "servicio".

Aquellos con privilegios familiares o conexiones dentro del poder judicial defienden la idea de que solo ellos, con una carrera judicial, tienen la capacidad para ser jueces y, por lo tanto, el derecho exclusivo de juzgar. Sin embargo, el filósofo escocés del siglo XVIII, Thomas Reid, proponía una visión diferente. Reid defendía la noción de sentido común como una base fundamental para la filosofía y el conocimiento, sugiriendo que el sentido común, basado en percepciones sensoriales y aspectos de la lógica, debería ser el fundamento de nuestras creencias y juicios.

Esta filosofía ha sido una piedra angular en la implementación de los jurados populares en Estados Unidos, donde ciudadanos comunes, sin formación jurídica especializada, son convocados para deliberar sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados. La idea es que el sentido común de un grupo de personas diversas puede llevar a decisiones justas y comprensibles, en lugar de depender únicamente de expertos o de una élite privilegiada.

En México, la reforma judicial impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador busca un cambio similar, proponiendo que jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte sean elegidos por voto popular. Este proyecto tiene como objetivo que el poder judicial responda a los intereses del pueblo, y no solo a los de una élite privilegiada, permitiendo que casi todos los jueces del país sean electos directamente por los ciudadanos. Esta propuesta, en esencia, busca democratizar el poder judicial y abrir la puerta para que el sentido común, representado por la voluntad popular, juegue un papel central en la administración de justicia.



¿Dictadura en México? Analizando la narrativa del PRIAN

  Desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al poder, la coalición opositora PRIAN ha insistido en que México transita hacia un...